En todos los congresos de ALAIME se redacta una Carta que condensa lo debatido y reflexionado durante el evento. Este documento sirve como testimonio del pensar y sentir de las instituciones educativas de América Latina y el Caribe en relación con la temática central que las ha convocado.
CARTA ROSARIO ARGENTINA
CONGRESO DE ALAIME 26 AL 28 DE SEPTIEMBRE DE 2025.
“Ya no hay judío ni griego; esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús”
Gálatas 3:28.
En la ciudad de Rosario, República Argentina, representantes de las instituciones educativas metodistas de Argentina, Bolivia, Chile, México, Uruguay, Panamá, Perú y el Caribe, con la participación de autoridades e invitados de otros organismos fraternales, en el marco del Congreso Internacional de ALAIME, dialogamos y reflexionamos sobre el tema Educación Metodista: Aportes para la Vida en Democracia, con la clara convicción de sumar propuestas desde la experiencia rica y diversa de Latinoamérica y el Caribe, para la construcción permanente de la vida democrática en nuestro continente.
En este tiempo es necesario deconstruir ciertos paradigmas socioculturales, para reconstruirlos con posterioridad en una clave liberadora y así refundar los valores democráticos sustantivos por los cuales nuestras sociedades lucharon en el pasado. Como educadores y educadoras metodistas, nos sentimos interpelados e interpeladas por el individualismo alienante, la invisibilización de la otredad, los fundamentalismos de todo tipo, la polarización política, y por último, los tradicionalismos ciegos que sesgan y lesionan los derechos fundamentales y menoscaban la dignidad humana, especialmente entre los grupos más vulnerables: niñas y niños, adolescentes y mujeres, personas con capacidades diferentes, migrantes y refugiados, minorías sexuales y adultos mayores.
Las instituciones educativas metodistas latinoamericanas y caribeñas nos preguntamos: ¿cómo podemos contribuir a una educación emancipadora, humanitaria y comprometida con la transformación de estas concepciones? La crisis económica, política, social, cultural y climática de orden global, nos obliga a reflexionar sobre la misión holística a la que somos llamadas, cuyo núcleo es esa memoria creyente que nace de confesar a un Dios de la vida preocupado por la liberación integral de nuestros pueblos.
En este marco, tenemos presente que el proyecto de Jesús se encuentra basado en una gracia divina que es transversal e inclusiva. En el contexto actual, el sistema educativo tiene la responsabilidad de promover el desarrollo de sujetos pensantes y críticos, poniendo en el centro los valores de libertad, justicia, solidaridad, diversidad e igualdad. Construir sociedades con mayor equidad social, implica desmontar estructuras homogeneizantes que se preocupan por resultados basados principalmente en las demandas del mercado y no en comunidades de aprendizaje, donde las personas dialogan horizontalmente para mejorar los procesos educativos y la convivencia ética.
De esta manera, reconocemos que en el espacio público de nuestras comunidades educativas, se comienza a construir y ejercer la ciudadanía, a partir de la toma de decisiones y el compromiso por el bien común como una oportunidad de mejora. Y esto constituye una de las marcas identitarias de la educación metodista en nuestro continente, en razón de una tradición wesleyana que pone su eje en la transformación del mundo a la luz del Evangelio y considera que la educación es uno de los principales motores de dicha transformación.
Por ello y desde nuestro histórico compromiso con la justicia social, proclamamos una vez más que como instituciones educativas cristianas metodistas somos convocadas a levantar voces esperanzadoras que multipliquen la visión profética de un mundo nuevo, en el que la diversidad sea una riqueza y la vida digna un valor inherente a la condición humana.



