Capacitación en el Instituto Alberto Schweitzer – Iglesia Metodista Central – Almagro
CABA – Mayo, 2024
En esta nota nos acercamos a una capacitación para las familias preocupadas por el uso de las tecnologías y las infancias.
A partir del impacto de las tecnologías en niñas, niños y adolescentes, y de aquello que ya desde el año pasado comenzó a irrumpir con más frecuencia tanto en la cotidianeidad escolar como en los momentos de intercambio en la Asambleas de grado, resolvimos realizar un encuentro con las familias del 2do ciclo del Nivel Primario (4to, 5to y 6to grado) de la escuela durante el mes de mayo.
Como Equipo de Orientación Escolar, uno de nuestros objetivos es acompañar a las niñeces, desde sus necesidades puntuales haciendo que sus derechos sean respetados, a partir de un espacio que habilite la co-construcción de nuevas miradas, acciones y abordajes de manera colectiva con las familias y la comunidad escolar.
El encuentro mantenido, se centró en destacar las problemáticas actuales que atraviesan nuestros niños y niñas, reflexionando y dimensionando las posibles consecuencias que puede acarrear el uso, abuso y adicción a dispositivos electrónicos como así también las diferentes alternativas para el acompañamiento familiar. Se planteó entonces, un espacio que diera lugar a un registro más claro y exhaustivo de la situación actual, resultando movilizador de un control y acompañamiento parental para que estas cuestiones pudiesen ser tratadas a tiempo y/o repensadas.
Es menester reconocer que la tecnología ha promovido un cambio de paradigma en la manera de “ser”, como estudiante, como compañero/a, como hijo/a … como niño/a. Sin dudas que esto ha afectado la manera de enseñar y aprender, proceso que se encuentra en permanente búsqueda de equilibrio entre lo que ofrece y lo que la realidad le demanda. A su vez, observamos cómo dentro y fuera de las aulas, la tecnología ha modificado la dinámica de nuestros y nuestras estudiantes a la hora de vincularse tanto entre pares como con docentes de la institución. Han cambiado los gustos, los intereses, los ideales, los desafíos, las maneras en las que se comunican y las temáticas que abordan. Encontramos a niños y niñas de 9 años conversando sobre “skincare” (rutinas de cuidado de la piel), preocupación por la apariencia física cada vez más temprano, uso de palabras que no son adecuadas para su edad, denotando sobreinformación que aún no logran internalizar y procesar, dificultad para sostener la atención y concentración de la clase durante un lapso prolongado, entre otras.
En lugar de detenernos en una problemática específica, decidimos abarcar algunas de ellas, tales como Grooming, Trastorno Dismórfico Corporal, Problemáticas en la Atención y Concentración, Ciberludopatía y Acompañamiento Familiar, con el objetivo de intercambiar puntos de vistas, mitos y creencias y reconocer cuáles son las propias limitaciones para encontrar, en conjunto, las maneras oportunas de acompañar, educar y cuidar a las infancias frente al mundo virtual, que sin lugar a dudas, repercute en el mundo real.
Numerosas familias han manifestado su inquietud e incomodidad frente al establecimiento de los límites necesarios para regular el uso responsable de la tecnología de sus hijos e hijas. Mencionaron que muchos de ellos/as se apoyan en el leitmotiv “no te metas en mi privacidad” para navegar en internet la cantidad de horas que desean, logrando sumergirse en su mundo virtual, sin intervención adulta que regule, controle y, en definitiva, cuide. Abordar esta temática en relación con el cuidado de la salud, como otras tantas que se abordan desde la escuela y desde ámbitos que las familias y niñeces transitan, fue fundamental.
Es por eso que hicimos hincapié en la importancia de establecer y promover un encuadre con límites claros que la niñez deba respetar y cumplir, en pos de hacerle lugar a nuevas formas de vinculación, de compartir, de aprender, de estudiar y de jugar. Niñas, niños y adolescentes no deben perder la posibilidad de jugar, y si bien parece que están jugando cuando los vemos horas pegados a la PlayStation, ¿están jugando realmente? ¿O están gritando, insultando, frustrándose, enojándose? Que la creación, el juego y la inocencia sean la norma y no la excepción. La tecnología les está quitando la posibilidad de seguir siendo niños/as y este derecho también tiene que ser acompañado para que sea respetado.



